domingo, 14 de agosto de 2016

Lo mejor de la infancia....

A veces echo la mirada para atras y me sorprende en el mundo en el que nos movemos,hoy en dia cualquier cosa puede ser causa de trauma para los hijos.....y miro para atras pq queremos cambiar muchas cosas pero yo no veo que los adultos de hoy en dia esten tan mal,mas bien lo q funciona mal son los niños.....

Si nuestras abuelas y bisabuelas vieran la presión que las madres de hoy en día se autoimponen, pensarían que estamos tontas.
¿Desde cuándo ser una buena madre significa agobiarse por buscar planes que hacer con los niños en el fin de semana, convirtiendo sus habitaciones en portadas de revista y vistiéndoles a la última moda, siempre combinados?
No creo en absoluto que las madres modernas quieran más a sus hijos de lo que nuestras bisabuelas querían a los suyos. Simplemente, nos sentimos obligadas a demostrarlo con ridículas y caras fiestas de cumpleaños donde nos dejamos medio sueldo,donde invitamos a ciento y la madre de niños,donde se espera una tonelada de regalos .
No tenemos por qué hacer que la infancia de nuestros hijos sea mágica. La infancia ya es mágica de por sí, incluso cuando no es perfecta. Mi infancia no fue perfecta y no éramos ricos, pero me lo pasaba muy bien en mis cumpleaños porque mi familia venían. importante no eran los regalos, ni la decoración al detalle, ni el sitio donde se celebraba q siempre era en mi casa,ni nada de eso. Nos bastaba con explotar globos, correr por la casa y comer tarta. Bastante simple, pero mágico. Es lo que recuerdo de esos momentos.
En Navidad, mis padres nos compraban dos regalos a cada uno, teniendo en cuenta que éramos tres niños y que sus ingresos eran limitados. No había campañas que estuvieran machacando desde noviembre con las actividades que había que marcar en el calendario. No había chuches especiales navideñas, y pocos adornos . Lo que nos hacía realmente felices era meternos en una cama los tres pensando que podríamos oír a los reyes magos colarse por el balcon. Era muy divertido intentar aguantar toda la noche despiertos, cuchichear, reírnos juntos, y desear con ansia que se hiciera de día. Era mágico. Nunca sentí que me faltara algo.
No recuerdo una sola vez en que mis padres hicieran manualidades de navidad conmigo. Las manualidades era algo que se hacía en el colegio,entretenerme lo hacia con mis hermanos o amigos,pero mis padres no tenian tiempo para eso. A menudo me adormecía el ruido de la maquina de coser de mi madre cuando se ponía a arreglar el bajo de nuestros pantalones o a convertir un trozo de tela en un vestido bonito para nosotras.
En casa jugábamos. Todo el rato. Después de la escuela, volvíamos andando , dejábamos la mochila y mi madre nos empujaba a salir de casa. Nos quedábamos con los niños del barrio hasta la hora de cenar. Era otra época... Ahora, muy pocos de nosotros dejamos que nuestros hijos anden solos por ahí. Además, cuando éramos niños y estábamos en casa, jugábamos por nuestra cuenta. Teníamos nuestros juegos, hacíamos fortalezas con mantas, veíamos la televisión, jugabamos en las escaleras con muñecas con las amigas. Nuestros padres no eran los responsables de nuestra diversión. Si se nos ocurría murmurar las palabras mágicas “estoy aburrido”, en un momento nos daban una lista de tareas.
Echo la vista atrás a mi infancia y sonrío. Todavía me acuerdo de cómo era eso de divertirse sin preocupaciones.
Mis padres se ocuparon de mantenernos a salvo y alimentados, y ocasionalmente planeaban alguna actividad especial para nosotros (la comida con los primos de los domingo), pero en el día a día, nos las apañábamos por nuestra cuenta. Rara vez jugaban con nosotros,ahora hay niños superdependiente de los adultos para entretenerse,no fomentamos la imaginacion,se lo damos todo. Aparte de la típica caja de cartón vacía que encontrábamos en las puertas de cualquier tienda, no nos regalaban juguetes a no ser que fuera nuestro cumpleaños o reyes. Nuestros padres estaban ahí siempre que necesitábamos algo , pero no eran nuestra principal fuente de diversión.
Hoy en día, se hace creer a los padres que lo que beneficia a los hijos es estar constantemente con ellos, mano a mano, cara a cara: “¿Qué necesitas, cariño mío? ¿Qué puedo hacer para que tu infancia sea increíble?”. En una visita a internet , es inevitable ver cosas como “100 ideas de manualidades para verano”, “200 actividades caseras para invierno”, “600 cosas que puedes hacer con tus hijos en vacaciones”, “12.000 millones de estrategias para el Ratoncito Pérez”, “400 billones de ideas para fiestas de cumpleaños temáticas”, etc.
Los padres no son los que hacen que la infancia sea mágica. Está claro que los casos de violencia y abandono sí pueden arruinarla, pero, en general, la magia es algo inherente a la edad. Ver el mundo desde los ojos inocentes de un niño es mágico. Jugar con las pinzas de la ropa cuando tienes seis años es mágico. Perderse entre los juguetes tirados por el suelo es mágico. Recoger piedras y guadárselas en el bolsillo es mágico. Andar con un palo es mágico.
No es nuestra responsabilidad crear y proporcionar recuerdos mágicos cada día, como si se tratara de una obligación.
Nada de esto niega la importancia del tiempo que se pasa en familia. Una cosa es, concentrarse en pasar tiempo juntos y otra cosa muy diferente es concentrarse en la construcción de una actividad. Una puede concebirse como algo forzado, con un objetivo predeterminado, mientras que la otra es más relajada y natural. Los padres se sienten tan obligados a crear experiencias que se puede palpar la enorme presión que soportan.
Me han dicho que cuando tenía seis años fuimos a un hotel de lujo de marbella,un capricho q se dieron mis padres. Yo no me acuerdo de haber ido, pero he visto las fotos de aquel momento y algun recuerdo borroso tengo cuando las veo. En cambio, lo que sí recuerdo con esa edad es mi muñeco nenuco que me encantaba, como mi amiga maria del mar nos enseñaba a montar en bici a toda la pandilla pq ella era la unica q tenia bicicleta,ni siquiera eso era antes cosa de los padres , o en la playa cuando mis primos y yo ibamos a coger cangrejos,navajas,coquinas.....y mi tortuga, con la que jugaba en el patio de casa,o jugar a la comba,al elastico......
No me acuerdo de las vacaciones para las que mis padres probablemente estuvieron ahorrando durante meses; seguro que, más que nada, fueron estresantes. El lugar más mágico de mi infancia no era ningún parque de atracciones; era mi casa, mi cama, mi patio, mis amigos, mi familia, mis cuentos y mi propia mente.
Cuando hacemos de la vida una gran producción, nuestros hijos se convierten en el público, y crece su apetito por el entretenimiento. ¿Estamos criando a una generación de personas incapaces de encontrar la belleza en lo mundano?
¿Queremos enseñar a nuestros hijos que la magia de la vida es algo que viene en un envoltorio precioso, o que la magia es algo que cada uno tiene que descubrir por sí mismo?
Planear todo tipo de acontecimientos, y vacaciones caras no resulta dañino para nuestros hijos. Sin embargo, si las ansias por querer hacer de todo o de la idea de que todo lo anterior es una parte imprescindible en la infancia de cualquier persona, deberíamos replantearnos mejor las cosas.
Una infancia sin viajar en vacaciones también puede ser mágica. La magia de la que hablamos, y la que queremos que nuestros hijos experimenten, no sale de nuestra creatividad, no consiste en eso. La podemos descubrir en la tranquilidad de un parque, en el tobogán , y en la risa de los amigos.
Estamos constantemente escuchando que los niños de hoy en día no hacen suficiente ejercicio; pero, quizás, el músculo que menos ejercitan es la imaginación, ya que intentamos encontrar desesperadamente la receta para algo que ya existe

1 comentario:

Descubriendo Un Nuevo Mundo dijo...

Nena te has salido con esta entrada. Al principio leía y pensaba, que dice esta chica hoy? Pero conforme iba leyendo asentía con la cabeza.

ES verdad , estamos tontas. Nos autoimponemos el querer que nuestros hijos tengan todas las horas del día ocupadas. Y realmente necesitan aburrirse para echar mano de su imaginación.
Me ha encantado esta reflexión que has tenido y has compartido!!